Shake, rattle & roll !!!

Como no podría ser de otra manera, el primer artículo de las “canciones encadenadas” tenía que ser SHAKE, RATTLE & ROLL. El tema que da nombre a nuestro blog ha tenido un devenir de lo más interesante. Considerado uno de los primeros “rock & roll” de la historia, es también el mayor éxito de su autor, el músico y compositor JESSE ALBERT STONE.

Aunque especializado en el blues y “rhythm & blues”, puso su firma en canciones de diferentes géneros, no siendo siempre su rúbrica el nombre real, ya que firmó en muchas ocasiones bajo el seudónimo «Charles Calhoun».

Clave en la carrera de Jesse Stone fue el capo de “Atlantic Records”, AHMET ERTEGUN, quién llegó a decir del compositor que “hizo más por el desarrollo del rock & roll que ninguna otra persona”. En 1954, el mandamás de la disquera encargó a Jesse la composición de una canción para uno de sus músicos en nómina; BIG JOE TURNER.

A sus 43 años, Mr Turner era ya todo un “totem” en la escena blues del momento, cuya potente voz y versatilidad le habían llevado a recalar en Atlantic. Procedente de Kansas city y su rica escena musical, llevaba casi dos décadas de costa a costa cuando cayó en sus manos nuestra protagonista. Fue en New York, en las propias oficinas del aún humilde sello, donde se gestó el mito. Tras seleccionar a varios músicos locales reputados y apartar el mobiliario hacia un lado, el gran Joe, con el respaldo a los coros de Jesse Stone y el propio Ertegun, pasó a la historia del rock & roll.

«Shake, rattle & roll» es un blues de 12 compases con una base “rockandrollera” tan asimilada a posteriori que apenas sorprende. Pero en su día si lo hizo, y bien que lo hizo. El propio Big Joe Tuner repitiría la exitosa fórmula en la mayoría de sus siguientes lanzamientos, tales como “Hide and Seek”, “Flip, Flop and fly” o “The chicken and the hawk”.

El título de la canción es una frase relacionada con el juego de los dados, del cual el propio compositor era aficionado. Pero esa expresión ya había sido utilizada en obras anteriormente, como en el ragtime de Baby Franklin Seals; “You´ve got to shake, rattle and roll” allá por 1910, o el “Roll the bones” de Excelsior Quartette en 1924.

No obstante, según el autor, tanto el título como el tema en sí, tienen alto contenido sexual. El título hace mención a un acto sexual ejecutado de manera bulliciosa y escandalosa. Mientras que probablemente la frase más representativa en este picarón sentido sea: “a one-eyed cat peepin’ in a seafood store”, que creo no necesita explicación.

La misma semana que la grabación original de Big Joe Turner llegaba a lo más alto de las listas, otro pionero del «rock´n´roll» se metía en el estudio a toda prisa para realizar su propia versión. BILL HALEY & HIS COMETS llevaron el original a otra dimensión en cuanto popularidad, siendo en ocasiones erróneamente atribuida al propio Bill. Lejos de discusiones sobre posibles rivalidades entre artistas (eran amigos, incluso Bill dio a Joe trabajo cuando estaba en sus horas bajas), tanto uno como otro, sacaron rédito del éxito de las dos versiones.

Cada uno supo dar a la canción el aire de su propia experiencia musical, siendo el blues clave en la versión de Big y el toque country característico en la de Bill.

Pero lo que las hace diferentes, es que la versión “blanca” de Bill tuvo que pasar el filtro de la timorata sociedad americana. Como era habitual en aquella época, las canciones de músicos negros con referencias sexuales, eran edulcoradas por los músicos blancos para ser comercialmente más accesible.

Tras el vendaval de los Comets, la canción fue “coverizada” por numerosos intérpretes de rock & roll, entre ellos Chuck Berry, Jerry Lee Lewis, Fast Domino y el mismísimo ELVIS, quien en 1956 hizo un mix “ni pa ti ni pa mi” de las dos líricas anteriores, que increíblemente no tuvo mucho éxito.

El siguiente eslabón de la cadena nos lleva a Liverpool. Aunque en los que estáis pensando también tienen su versión del “Shake”, en este caso y sin que sirva de precedente, nos centraremos en una de mis “covers” favoritas del artículo, realizada por THE SWINGING BLUE JEANS.

 

A la sombra, pero también a rebufo de los «fab4», esta banda tan “Merseybeat”, comparten más cosas con los todopoderosos. Ambas se iniciaron en el “skiffle” (del que hablaremos en otro artículo) antes de ponerse cueros y tupés. Ambas fueron asiduos al “The Cavern” y ambas se foguearon en el “Star club” de Hamburgo.

Tras lanzar en 1963 su maravillosa versión del “Hippy hippy shake”, los blue jeans disfrutaron de tres años de éxito llegando a alcanzar el número 2 de las listas británicas. Pero mientras para ellos el “merseyside” supuso una frontera, para los otros el resto es historia.

Nos movemos un poco de género hacia orillas del “soul” más bailongo de la mano de SAM COOKE. Su voz, como siempre, casi eclipsa todo lo demás. Aun así, deja escapar ese teclado tan sutil que da un toque juguetón al “shake” más contenido de la lista.

Como colofón del viaje, nos arrancamos los grilletes y damos rienda suelta al surrealismo y la locura con la versión del gran ADRIANO CELENTANO. Poco se puede decir, escuchen hasta el final a este genio y figura irrepetible.

SHAKE, RATTLE & ROLL !!!

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